CÓMO IDENTIFICAR UN NIÑO/A CON DISLEXIA

 “El objetivo central de este artículo es que el éxito de la intervención constituye un total de múltiples beneficios y que influye en el niño totalmente, no obstante algunos no pueden aprender. Aprendizajes como “lectura”, “escritura” y “aritmética” designan y pueden llevarnos a otros, por lo que sólo estas dificultades de relaciones sociales, podremos esperar evitar inferencias engañosas”.

Efectivamente, el fragmento que acaban de leer no tiene sentido. Es probable que alguno de ustedes haya releído el texto en algún momento sin resultados positivos, hayan creído que eran los únicos que no entendían lo que leían e incluso puede que hayan puesto en duda sus capacidades lectoras y/o intelectuales.

Si esto ha sucedido (o semejante), han sentido y experimentado la misma dificultad que un niño/a con un trastorno específico del aprendizaje (DEA) con dificultad en la lectura, comúnmente conocido como Dislexia.

Les animo también a que lean el texto que aparece en la siguiente imagen:

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Saquen sus propias conclusiones.

¿Qué es el DEA con dificultad en la lectura?

Los criterios diagnósticos del DEA con dificultad en la lectura se recogen en un manual diagnóstico, actualmente denominado DSM-5.

El DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders[1], por sus siglas en inglés), contiene descripciones, síntomas y otros criterios para diagnosticar diferentes trastornos. Estos criterios diagnóstico proporcionan un lenguaje común entre los distintos profesionales que se dedican a la psicopatología, estableciendo claramente los criterios que los definen y ayudando a asegurar que el diagnóstico sea preciso y consistente, esencial para la posterior intervención. Todo ello debe estar acompañado de un juicio clínico y conocimientos profesionales.

Siguiendo los criterios de este manual, el DEA con dificultad en la lectura forma parte de los denominados trastornos del desarrollo neurológico debido a las siguientes características:

  • Se produce por un desarrollo atípico del cerebro.
  • Afecta a la habilidad que tiene el Sistema Nervioso Central (SNC) para recibir, procesar, almacenar y responder a la información que llega tanto del exterior como del propio organismo.
  • Se inicia en la infancia y tiene un curso evolutivo estable.
  • En cada etapa del crecimiento se expresa de forma diferente.
  • El entorno modula la expresividad del problema.

Existen diferentes clasificaciones dentro de los trastornos del desarrollo neurológico, entre los que encontramos el Trastorno Específico del Aprendizaje, que, a su vez, distingue tres especificidades:

a) con dificultad en lectura

b) con dificultad en expresión escrita

c) con dificultad matemática (ninguna de ellas es excluyente con la otra).

El gráfico que les muestro a continuación tiene como objetivo plasmar de manera visual la información que les acabo de proporcionar:

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CARACTERÍSTICAS

Los síntomas de la dislexia cambian a medida que el niño crece o evoluciona, debido a, no solamente la propia evolución del niño/a, sino también a las exigencias del ambiente.

Los rasgos que se presentan a continuación deben diferenciarse de una dificultad evolutiva que puede aparecer a los 5-6 años (inicio del aprendizaje lector), edad en la que es normal que se cometan estos tipos de errores hasta una correcta adquisición de la lectura.

Etapa preescolar *

Antes de los 6 años es posible apreciar pequeños detalles a los que se debe estar muy alerta, puesto que en estas etapas es muy importante la estimulación temprana como prevención de futuras dificultades. Este tipo de intervención permitirá conseguir una evolución óptima del niño/a con problemas en su desarrollo o con riesgo de padecerlos.

Lenguaje

Desarrollo lento del vocabulario.
Retraso en el desarrollo del habla.
Dificultades en pronunciación de las letras (inversión/sustitución de sílabas).
Dificultad para entender órdenes sencillas.

Motor

Dificultad en motricidad gruesa (pobre equilibrio, torpeza al correr y saltar…).
Dificultad en motricidad fina (abotonar y abrochar o subir una cremallera, control y manejo del lápiz y de las tijeras…).

Cognitivo y aprendizaje

Dificultad para aprender rutinas.
Alta distraibilidad (atención selectiva) y dificultad para mantenerse en la tarea (atención sostenida).
Dificultad para memorizar conceptos (números, abecedario, días de la semana, colores y formas).
Dificultad en la noción causa-efecto, en contar y secuenciar.

Conductual

Aumento de la actividad e impulsividad.
Aparición de conductas problemáticas en sus habilidades sociales.
Cambios de humor bruscos y rabietas frecuentes.
Se frustra con facilidad.

Educación primaria *

Entre los 6 y los 11 años los síntomas son más evidentes o, al menos, más conocidos. En esta etapa hay que tener especial cuidado con la sintomatología que afecta a la autoestima del niño/a, es de gran relevancia intervenir a nivel emocional.

Lenguaje

Dificultad en la pronunciación de palabras.
No completa una serie de instrucciones verbales.
Le cuesta escribir pensamientos y organizarlos.
Su gramática y ortografía son deficitarias.

Motor

Pobre coordinación motora.
Confunde derecha e izquierda.
No agarra bien el lápiz (repercutiendo negativamente en su caligrafía).

Cognitivo y aprendizaje

Dificultades para mantenerse concentrado en una tarea y para terminar un trabajo a tiempo.
Dificultades para decodificar las palabras escritas cometiendo errores de inversión, sustitución, omisión o adición de letras.
Confunde el orden de las letras dentro de las palabras (también los números).
En lectura: se realizan saltos de línea, el ritmo es lento y monótono y comete errores a la hora de respetar los signos de puntuación.
Su comprensión lectora es pobre y es lento para recordar información.
Escritura en espejo.
Dificultad para integrar las reglas ortográficas y gramaticales.
En relación a las secuencias, muestra dificultades para aprender la hora, día, mes y año, y para contar el dinero.
Dificultad en el aprendizaje de conceptos numéricos básicos, confusión en el signo, en recordar los pasos de las operaciones matemáticas y para resolver problemas.
Lucha por expresarse con claridad y tiene dificultades para encontrar las palabras adecuadas en las conversaciones.

Conductual

Se frustra con facilidad.
Rechazo ante cualquier actividad relacionada con la escuela, ante los cambios de la rutina o ante conceptos nuevos.
Comienzan a aparecer conductas típicas de baja autoestima (miedo a equivocarse, inseguridad, quejas constantes, bloqueos ante situaciones aparentemente simples, rechazo a estar con otros niños por lo que puedan pensar de ellos…).

 

Educación secundaria*

A partir de los 12 años resultan muy evidentes las alteraciones en el aprendizaje:

Cognitivo y aprendizaje

Dificultades de concentración cuando lee o escribe.
Falla en la memoria inmediata, costándole recordar lo leído debido a una comprensión lectora y destrezas matemáticas pobres.
Escasa comprensión de conceptos abstractos.
Lectura deficitaria.
Dificultades en organizar el espacio, sus materiales de trabajo y sus pensamientos al escribir o al hablar.
No logra planificar su tiempo ni tiene estrategias para terminar a tiempo sus tareas.
No comprende adecuadamente las discusiones y aparece bloqueo emocional con facilidad, lo que puede afectar al área social.

*No en todos los niños aparecen todos los síntomas. Es el profesional formado el que puede ayudar a identificar que tipo de dificultad presenta el niño.

MITOS Y FALSAS CREENCIAS

La dislexia es un trastorno popularmente muy conocido, pero no todo lo que se dice o se oye se corresponde con la realidad.

MITO

VERDAD

La dislexia no tiene diagnóstico Es posible reconocer su manifestación a distintas edades.

Existen para ello pruebas específicas que deben ser realizadas por un equipo interdisciplinar, y conforman una evaluación neuropsicológica (que se realizará una vez iniciado el aprendizaje de la lectura y la escritura).

No es posible diagnosticar la dislexia hasta que el niño no tiene de 8 a 11 años.  Es posible diagnosticar “signos de riesgo para el aprendizaje de la lectura y la escritura” (posible dislexia), desde los 5 años de edad.

Esto permite iniciar el trabajo de estimulación sobre la transición natural de la expresión oral (el habla), a la lectura y escritura llamada “Conciencia Fonológica”, y adecuar este aprendizaje, atendiendo a las necesidades en el momento oportuno.

Los niños con dislexia están atrasados en el desarrollo La dislexia, de no ser atendida desde el inicio de estos aprendizajes, lleva como consecuencia dificultades que más tarde se complican, generando sentimientos de inseguridad y frustración.
La dislexia se supera con el tiempo No se supera, sino que se aprende a manejar recursos que compensan esta falta de habilidad (estrategias compensatorias).
La dislexia tiene un componente genético Correcto.

Los niños de padres que han tenido dificultades de lectura son propensos a presentar las mismas dificultades o similares.

Una persona es disléxica porque no diferencia la derecha de la izquierda Las dificultades en la lateralidad son un rasgo más de la dislexia, pero no todas las personas con problemas de lateralidad son disléxicas.
Las personas con dislexia tienen un CI (cociente intelectual) por debajo de la media La dislexia no tiene relación con el Coeficiente de Inteligencia, por lo que también puede presentarse en niños que tienen un CI igual o superior. Albert Einstein, Robin Williams, Pablo Picasso, Tom Cruise, Steven Spielberg, Agatha Christie, Thomas Edison, Walt Disney…. son algunos personajes con dislexia.
La dislexia es más común en los varones, y entre las personas que hablan ciertos idiomas La aparición de la dislexia está dividida a partes iguales entre los dos sexos e indistintamente del idioma que hablen. No obstante, los niños tienden a ser identificados antes que las niñas, generalmente por aspectos conductuales.
Los niños que invierten o giran las letras son disléxicos y los que no, no la tienen.  Reversiones de letras y números son comunes entre los niños de 6 años y menores. Los investigadores ahora saben que las personas con dislexia confunden los sonidos y símbolos visuales. Desafortunadamente, debido a este mito, los niños con dislexia que no invierten las letras no son diagnosticados.
La dislexia es un problema ocular Cuando la dislexia fue descrita por primera vez hace más de 100 años, se creía que era un problema visual. La investigación ha demostrado que la dislexia refleja un déficit de lenguaje y las terapias visuales no tendrían mejoras significativas en la dislexia. En el caso de que las hubiese, significaría que las dificultades en la lectura eran causadas por una dificultad visual y no por la dislexia. En este sentido, tener en cuenta las dificultades visuales resulta útil para el diagnóstico diferencial en el proceso de exclusión.

ADAPTACIONES EN LECTURA

A continuación se presentan algunas recomendaciones que se pueden llevar a cabo tanto en casa como en el aula. No obstante, saber que cada niño/a con dislexia debe recibir una intervención personalizada de acuerdo a su edad, sus dificultades y sus potencialidades.

  • Actividades que favorecen las habilidades fonológicas:
    • Pronunciar palabras que empiecen por un sonido concreto.
    • Buscar palabras que rimen.
    • Inventar rimas con el nombre de un niño (“Sara tiene una bonita cara”).
    • Buscar palabras que terminen por un sonido concreto.
    • Palabras encadenadas: buscar palabras que empiecen por la misma sílaba que termina la palabra anterior.
    • Omitir un sonido/sílaba de una palabra.
    • Contar el número de sílabas de una palabra.
    • Deletrear palabras en sentido normal y al revés.
    • Decir series automáticas (días de la semana, meses del año, estaciones, etc.) en sentido normal y a la inversa.
    • Practicar juegos del estilo “veo, veo”, el ahorcado, palabras cruzadas y sopa de letras.
    • Contar las palabras de una frase.
    • Producir frases con un determinado número de palabras.
    • Adivinar cómo queda una frase a la que se le ha quitado/añadido una palabra.
    • Asociar dibujo con palabra.
    • Diferenciar el sonido de las palabras homófonas (vaca/baca).
    • Formar palabras de una misma familia.
    • Leer palabras incompletas.
    • Buscar frases escondidas.
    • En relación a la comprensión lectora, se recomienda:
      • Fraccionar los textos en partes más pequeñas y comprobar que las ha entendido (las dificultades de memoria de trabajo se ven compensadas con esta estrategia)
      • Confirmar que capta el significado de las palabras nuevas que aparecen y mantener conversaciones en las que queden incluidas. Para ello puede serle de utilidad realizar un glosario de términos.
      • Es recomendable poder darle con antelación la lectura para que sin presiones pueda trabajarla en casa, y de esta forma sentirse más seguro. No obstante, evitar situaciones de lectura en voz alta en público si es previsible que se pongan en evidencia las dificultades.
      • En la realización de los exámenes, el maestro deberá asegurarse de que el niño/a ha entendido adecuadamente los enunciados de las preguntas.
      • Si es posible, realizar los exámenes de forma oral, ya que de esta forma se podrá evaluar con más rigor la información adquirida por el alumno.
      • Intentar que no tenga más de un examen por día.
      • En las evaluaciones se debe tener en cuenta la dedicación, el esfuerzo y el propio rendimiento, independientemente del nivel del resto de la clase.
      • Es preciso valorar los trabajos y exámenes por su contenido, no por los errores de escritura.
      • El uso de un calendario visual le facilitará la organización y planificación del tiempo.
      • Evitar el uso de instrucciones elaboradas con múltiples pasos.
      • El material lector debe ser atractivo y adecuado. Si es posible, el libro debe elegirlo el niño/a (cómics, revistas, etc.). El principal objetivo debe ser conseguir que el alumno con dislexia empiece a sentir curiosidad y motivación por el mundo de las letras (recuérdese que para un niño/a con dislexia resulta muy complicado leer y tener una comprensión del texto al mismo tiempo). Si el material que se le ofrece está por encima de sus posibilidades, se alimentará su fobia y su frustración en relación a la lectura.
      • La dislexia genera un mayor esfuerzo mental y, por consiguiente, el trabajo escolar ha de ser más breve y ligero.
      • A la hora de poner las tareas para casa, debe tenerse en consideración que la mayoría de estos niños/as suelen asistir a sesiones de terapia fuera del colegio, ya sea de reeducación o emocional, y que tienen mucho menos tiempo libre, ya que necesitan más tiempo para realizar los deberes.
  • Actividades que ayudan a mejorar la ruta visual:
    • Utilizar como complemento para los aprendizajes escolares recursos audiovisuales como audiolibros, vídeos o diapositivas. Este material le permitirá compensar las dificultades que presenta en la velocidad, la seguridad y la comprensión lectora.
    • Proporcionar esquemas y gráficos en las explicaciones de clase. Los mapas conceptuales visuales es un tipo de estrategia muy funcional en cualquier etapa y para cualquier asignatura. De esta forma, ellos tienen la información más relevante de cada tema para poder estudiarla.
    • En la medida de lo posible, adelantar en casa el contenido general que será tratado en el aula (a la inversa del proceso tradicional). El objetivo es poder procesar mejor la información novedosa que se le presenta oralmente en clase, así como afrontar mejor la lectura (conocer el tema del texto ayuda a su comprensión).
    • El objetivo nunca ha de ser que el nivel lector del niño/a con dislexia llegue a ser igual que el de otros niños.
    • Minimizar las tareas lectoras en casa  y permitir con ello que el niño/a pueda disponer de más tiempo para adquirir los aprendizajes.
    • Realizar ejercicios de lectura de palabras sin llegar a que produzcan fatiga cognitiva. Esto ayudará a mejorar la mecánica de la lectura. Cuando se aporten textos, procurar que sean cortos y que incluyan palabras de alta frecuencia de uso. Proporcionar una retroalimentación inmediata y no punitiva.

No nos olvidemos que la dislexia puede causar problemas en la autoestima de la misma manera que causa problemas de lectura y escritura. Por este motivo, es fundamental:

  • Dar oportunidades de participar en clase.
  • Evitar comparaciones con otros niños en términos negativos.
  • No permitir chistes o bromas relacionadas con las dificultades.
  • Es recomendable dar a entender las dificultades al resto de compañeros, ya que pueden vivir las adaptaciones del alumno afectado como un privilegio y no como un derecho a una necesidad educativa especial y actuar en consecuencia. En muchos colegios este tema se trabaja con toda la clase y haciendo un trabajo de investigación al respecto.
  • Dar a conocer personajes de gran prestigio, con sus mismas dificultades.
  • Resaltar los aspectos positivos y cualidades personales.
  • Evitar correcciones constantes, tanto en la lectura como en la escritura. Se debe corregir sin que el niño sienta que todo lo hace mal.

CONCLUSIONES

La Dislexia al tratarse de un trastorno caracterizado por un rendimiento en la lectura y en la escritura inferior al esperado para la edad del niño/a, y teniendo en cuenta que la lectura y escritura conforman un pilar fundamental en el sistema educativo actual, será durante todo el período académico cuando la sintomatología de la dislexia sea más notable.

Los niños/as con dislexia pueden aprender como el resto de sus compañeros/as, aunque no utilicen la misma metodología de aprendizaje. En este sentido, se conveniente utilizar recursos que no sean la lectura: tecnologías aplicadas a la educación, imágenes, asociaciones, gráficos, etc.

El Trastorno Especifico del Aprendizaje con dificultad en la lectura no desaparece, pero con una atención profesional adecuada puede evolucionar de forma favorable. El cerebro humano es flexible y se beneficiará de una intervención adecuada a cualquier edad, pero cuanto más temprana sea la intervención, más beneficios obtendrá el niño/a.

Cristina Caballero Reinaldo

Psicóloga(Col. CV14242)
Neuropsicóloga en el CEI València

[1] Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales