La fusión de dos miradas

La Terapia Ocupacional Pediátrica brinda actualmente numerosos enfoques de tratamientos desde diferentes teorías.

Quiero compartir con ustedes sobre la fusión de dos de estas teorías: “Integración Sensorial” y Neurodesarrollo “Concepto Bobath”, más conocida como Terapia Bobath.
Las “miradas” de ambas teorías despertaron en mí emociones y sensaciones que podría resumir en sólo una palabra: admiración.

La Teoría de Neurodesarrollo Concepto Bobath en Pediatría nació en Inglaterra y fue creada por el matrimonio Bobath (Bertha Bobath- Fisioterapeuta- y Karel Bobath – Neurólogo-) como método de neurorehabilitaciòn.

Se aplica en el niño cuando se interfiere la maduración normal del cerebro a causa de una lesión en el sistema nervioso. Esta lesión puede generarse antes del parto, durante el mismo o posteriormente a él, traduciéndose en diversos diagnósticos como parálisis cerebral, encefalopatía crónica no evolutiva, retraso madurativo o del desarrollo, compromiso motor asociado a síndromes genéticos, entre otros.

A partir de dicha lesión se producirán (a medida que el niño se desarrolla) posturas y movimientos anormales debido a que la actividad refleja está comprometida. Todo el desarrollo (no sólo el desarrollo motor sino el desarrollo en su conjunto) estará afectado, siendo necesario que un Terapeuta Bobath actúe en forma inmediata a partir de una evaluación y posterior tratamiento.

¿Quienes pueden impartir la Terapia Bobath en bebés y niños?

Terapeutas Ocupacionales Pediátricos y Fisioterapeutas, todos certificados y con experiencia en neurodesarrollo.

La Teoría de Integración Sensorial fue creada en Estados Unidos por la Terapeuta Ocupacional y Doctora en Educación Jean Ayres. La integración sensorial es el proceso neurológico que organiza la información que recibimos de nuestro cuerpo y del medio ambiente para su uso en la vida diaria. Cuando este proceso es deficiente, se traduce en problemas de aprendizaje en los niños, descoordinación motriz, déficit de atención, dificultades en la planificación de movimientos, entre otros.

En los tratamientos en neurorehabilitaciòn pediátrica considero en forma permanente la aplicación de ambas teorías en forma simultánea. Esta modalidad que elijo responde a nuestra conformación misma. Nuestros sistemas nerviosos cuentan con componentes motores y sensitivos – por ejemplo nervios motores y sensitivos, quienes llevan y traen información al Sistema Nervioso Central-.

La fusión entre la Terapia Bobath (predominantemente motora y funcional) y la teoría de Integración Sensorial (enfocada a dar respuestas a lo sensorial-comportamental) brindan herramientas complementarias durante el tratamiento a los niños, abarcando todo el complejo proceso de desarrollo integral.

Les sugiero estar atentos a realizar una consulta sin demoras, para que su hijo, sobrino, alumno o nieto pueda, con ayuda en sus aprendizajes, tener una infancia feliz.

Luciana Giallorenzi

Lic. en Terapia Ocupacional. Universidad de Quilmes, Argentina.
Diplomada en Terapia Ocupacional por el Ministerio de Educación de España.
Terapeuta Bobath-Neurodesarrollo.
Posgrado en Tecnología Asistiva. Universidad de Buenos Aires. Argentina.
Miembro de Sensory Integration Network. Reino Unido e Irlanda.

Guía de padres para comprender la integración sensorial

Los padres, normalmente conocen y comprenden a sus hijos mejor que nadie. Por lo tanto, ellos también conocen mejor que ningún otro, cuando sus hijos están esforzándose y/o sufriendo. Este folleto está escrito para proporcionar información sobre por qué suceden algunos de estos problemas. Esto, también significa, ayudar a comprender mejor, las razones por las que algunas de las actuaciones de los padres, ¡cómo no! son vitales para fomentar el desarrollo óptimo de sus niños. Este folleto, también, puede ser usado para informar a profesores, médicos, terapeutas…, ayudándoles a comprender algunos comportamientos de los niños con los que trabajan. Sigue leyendo

Neuropsicología y adopción

La adopción es un proceso complejo que debe hacerse lentamente y que requiere la adaptación tanto de la familia como del niño. La familia de adopción suele ser la constituida por los cónyuges que, tras una historia de intentos de fecundación frustrada, se inclinan por la posibilidad de adoptar un niño (45%), o familias con hijos propios y capacidad para asumir la crianza de un nuevo hijo adoptado (20%), e incluso parejas procedentes de matrimonios separados, con hijos con sus anteriores parejas y que deciden tener un hijo adoptado en común (35%).

Desde mediados del siglo XX se sabe que los niños que han crecido en instituciones presentan retrasos en la mayoría de los ámbitos del desarrollo, incluidos el crecimiento físico y el desarrollo cognitivo, lingüístico y emocional. Actualmente existen numerosos estudios que nos hablan de problemas cognitivos y madurativos, así como trastornos emocionales relacionados con la estancia en orfanatos. Entre esta problemática, destaca que estos niños suelen tener dificultades para regular la atención y las emociones, muchos carecen de criterio sobre cómo comportarse socialmente. La mayoría de ellos señalan el tiempo de estancia en orfanatos como principal responsable de estos problemas, existiendo una correlación positiva entre el tiempo que se pasa en los mismos y las secuelas posteriores. No obstante, estos estudios revelan muchos otros factores asociados, por lo que no existe todavía consenso único entre cuales son los responsables de la problemática que presentan los niños adoptados, y probablemente ahí esta la cuestión, es decir, hablar de una serie de factores que inciden de forma multicausal en las dificultades que posteriormente puedan aparecer.

Las investigaciones que iniciara en los años 50 Harry Harlow en la Universidad de

ceivalencia.es - Los monos Rhesus

Los monos Rhesus sentían preferencia por la“madre” más suave después de la separación de sumadre biológica

Wisconsin, marcaron un hito con sus investigaciones en las que demostraba como los bebes mono que crecían sin sus madres sufrían daños emocionales considerables marcaron un hito en los estudios sobre el apego entre madre e hijo. Actualmente, se reconoce que en la mayoría de los casos los niños adoptados de forma tardía mostraban un apego inseguro al principio de su adopción, y su inseguridad es mayor comparada con niños que crecen con sus padres Los monos Rhesus sentían preferencia por la “madre” más suave después de la separación de su madre biológica Centre d’Estimulació Sensorial, Motriu i Cognitva naturales. Después de menos de un año de adopción, se encuentra una mejora significativa en la seguridad del apego de niños adoptados, siendo este tiempo un factor protector que incide e incluso revierte toda una serie de problemas emocionales que estos niños presentan.

También se considera fundamental la incidencia de los factores adversos vividos por estos niños en sus primeros años de vida y su incidencia en el desarrollo del Sistema Nervioso Central. En los primeros años de vida el cerebro se desarrolla rápidamente y establece muchas de las conexiones que constituyen la base del desarrollo posterior. Existe una constante interacción entre las influencias de un medio ambiente específico y el intrincado circuito cerebral. Si el ambiente en que vive el niño no brinda las condiciones óptimas para su desarrollo (nutrición, estimulación sensorial, salud de la madre, apego madre/hijo, etc.), no se reforzarán ni la cantidad ni el tipo de vías neuronales adecuadas. Los estudios muestran que la exposición a un entorno desfavorecido en los dos primeros años de vida se asocia de forma significativa a estos problemas. De todas formas, los años de exposición a estos entornos no pueden tomarse como un factor determinante per  se, ya que la calidad de ese tiempo contribuye también de forma significativa a los resultados.

ceivalencia.es - Esquema circular del proceso de liberación hormonal relacionado con el estrés

Esquema circular del proceso de liberación hormonal relacionado con el estrés

El estrés provoca la activación de la glándula suprarrenal, que secreta las hormonas esteroidales corticales, entre ellas, el cortisol. Los niveles excesivamente altos y permanentes de cortisol en el cerebro impiden el crecimiento neuronal y la formación de sinapsis en el niño. Estudios realizados tanto con humanos como con animales, muestran que elevados niveles de cortisol, durante mucho tiempo, pueden alterar la función de los sistemas neurales, y aún cambiar la arquitectura de regiones del cerebro que son esenciales para el aprendizaje y la memoria.

Las relaciones que los niños tienen con sus padres juegan roles críticos en la regulación de la producción de la hormona del estrés durante los primeros años de vida. Aquellos que experimentan el beneficio de relaciones seguras tienen una reacción de la hormona del estrés cuando están molestos o se sienten amenazados. Ya que el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal es altamente plástico durante el principio de la vida, su actividad principal puede ser alterada por sucesos y experiencias altamente estresantes. 

ceivalencia.es - adopción 03

Los padres de menores adoptados muestran su preocupación, ya que, después de una fase inicial de aparente rápida adquisición de lenguaje y ajuste, algunos de estos menores pueden mostrar dificultades significativas en el trabajo académico.

Por otra parte, una de las funciones claves para el óptimo desarrollo posterior del niño es la maduración de las funciones ejecutivas, ubicadas en la corteza prefrontal de nuestro cerebro, y para las cuales los cinco primeros años de vida del niño son  fundamentales. Se puede hablar de que ya en edades tempranas es posible observar como emergen diversas capacidades cognitivas que posteriormente constituirán lo que conocemos como funciones ejecutivas. Los cambios observados en la capacidad y competencia ejecutiva parecen guardar una estrecha relación con los procesos
madurativos de la corteza prefrontal (en términos anatómicos, la corteza prefrontal es la región cerebral de integración por excelencia, gracias a la información que envía y recibe de virtualmente todos los sistemas sensoriales y motores). El desarrollo de las funciones ejecutivas implica el desarrollo de una serie de capacidades cognitivas que han de permitir al niño mantener información, manipularla y actuar en función de ésta; autorregular su conducta, logrando actuar de forma reflexiva y no impulsiva; y adaptar su comportamiento a los cambios que pueden producirse en el entorno. Alteraciones tempranas en el desarrollo ejecutivo limitan de forma dramática la capacidad del niño para hacer frente a situaciones novedosas, así como para adaptarse a los cambios de manera flexible. Según algunos estudios, una proporción significativa de niños que experimentó deprivación severa exhibió daños funcionales en uno o más habilidades cognitivas. Las destrezas más afectadas fueron funciones ejecutivas, lenguaje
y memoria. Daños en lenguaje, memoria y funciones ejecutivas tienen un papel decisivo en consecuencias en ambientes sociales y académicos, y pueden incrementar la incidencia de problemas en el aprendizaje.

Conclusiones:
Numerosos estudios han intentando buscar que factores se encontraban detrás de estos problemas, y se puede hablar de cierta heterogeneidad al ver las causas. La mayoría de estos estudios concluyen que, cuanto más tiempo se pasa en una institución, más probable es que se padezcan retrasos de tipo cognitivo o problemas emocionales.

No obstante, no existe consenso único en hablar de estas causas. Entre las más destacadas, también se puede hablar del tipo de institución, la realidad socioeconómica del país de procedencia del niño o factores perinatales asociados a la madre biológica. Así pues, se podría decir que estamos ante un problema multicausal, en el que es difícil establecer qué porcentaje tiene cada factor. Los padres de menores adoptados muestran su preocupación, ya que, después de una fase inicial de aparente rápida adquisición de lenguaje y ajuste, algunos de estos menores pueden mostrar dificultades significativas en el trabajo académico.

Actualmente se reconoce que en la mayoría de los casos de niños adoptados aparecen patrones de apego inseguro al principio de su adopción. Si el ambiente en el que vive el niño no ofrece las condiciones óptimas para su desarrollo (nutrición, estimulación sensorial, apego madre e hijo, etc.), no se reforzaran ni la cantidad ni el tipo de vías neuronales adecuadas. Existen diversos factores ambientales, pero uno de los más relevantes es el producido por el estrés ambiental a través de su influencia en el funcionamiento hormonal del organismo.

La desregulación de la respuesta al estrés es el resultado de la deprivación social demostrada en muchos niños institucionalizados. Además, la respuesta prolongada al estrés es asociada con efectos adversos sobre el Sistema Nervioso Central, sobretodo en vías límbicas e infra límbicas, y en estructuras fronto-estriatales, así como en estructuras como el hipocampo. Alteraciones tempranas en el desarrollo ejecutivo limitan de forma importante la capacidad del niño para hacer frente a situaciones novedosas, así como para adaptarse a los cambios de manera flexible, entre otras habilidades neuropsicológicas.

Futuras investigaciones deben ir encaminadas a entender de forma más específica la problemática a la que se enfrentan estos niños, para así poder establecer programas dirigidos a prevenir y compensar los déficits, y conseguir un mejor ajuste y adecuación en el proceso de adopción, tanto de padres como de los niños. Para ello se deben estar implicados todos los profesionales relacionados con la vida de las familias adoptantes y de los niños. Una intervención temprana que ayude al niño a desarrollarse de forma más positiva y optimizar los posibles problemas que presente es fundamental para que su maduración se realice con éxito.

Los programas de evaluación e intervención neuropsicológica, junto con la presencia de todos los profesionales implicados en la salud, bienestar y desarrollo del niño, son fundamentales para saber que funcionamiento cognitivo presenta el niño en el momento actual. Esto nos va a permitir conocer aquellas déficits que le puedan estar impidiendo avanzar en su desarrollo y aplicar el programa más ajustado a sus necesidades, con la finalidad de contrarrestar estos déficits y potenciar sus habilidades.

Actualmente sabemos que el cerebro se trata de un órgano altamente plástico y en
continuo desarrollo, por lo que una intervención destinada a tratar los problemas que presente va a mejorar de forma significativa las secuelas de aquellas experiencias a las que se ha tenido que enfrentar y, al fin y al cabo, mejorar la evolución y calidad de vida del niño.

Anna Abad Navarro (Col.CV10933)
Licenciada en Psicología.
Máster en Neuropsicología clínica.

Artigas-Pallares, J.; Narbona, J. Trastornos del Neurodesarrollo. Viguera. 2011. Barcons-Castel, N.; Fornieles-Deu, A.; Costas-Moragas, C. International adoption: assessment of adaptive and maladaptive behavior of adopted minors in Spain. The Spanish Journal of Psychology. 2011.

Behen, M.; Helder, E.; Rotherme, R.; Solomon, K.; Chugani, H. Incidence of specific absolute neurocognitive impairment in globally intact children with histories of early severe deprivation. Child Neuropsychology. 2008.

Behen, M.; Muzik, O.; Saporta, A.; Wilson, B.; Pai, D.; Hua, J.; Chugani, H. Abnormal frontostriatal connectivity in children with histories of early deprivation: a diffusion tensor imaging study. Brain Imaging Behaviour. 2009.

Chugani HT, Behen ME, Muzik O, Juhász C, Nagy F, Chugani DC. Local brain functional activity following early deprivation: a study of postinstitutionalized Romanian orphans. Neuroimage. 2001.

Garcia Molina, A.; Enseñat Cantallops, A.; Tirapu Ustárroz, J.; Roig Rovira, T. Maduración
de la corteza prefrontal y desarrollo de las funciones ejecutivas durante los primeros cinco años de vida. Revista de Neurologia. 2009.

G. Ochando Perales, S. Peris Cancio, MC. Millán Olmo, J. Loño Capote. Trastornos de la conducta en niños adoptados. Revista de Psiquiatria infanto-juvenil. 2008.

Garcia Molina, A.; Tirapu Ustárroz, J.; Luna Lario, P.; Ibáñez, J.; Duque, P. ¿Son lo mismo inteligencia y funciones ejecutivas?. Revista de Neurologia. 2010.

Gindis, B. Desorden de apego: ¿estamos intentando meter fichas cuadradas en agujeros redondos?. AFAAN – Asociación de familiares adoptantes de Andalucia. 2000.

Gindis, B. Detecting and Remediating the Cumulative Cognitive Deficit in School Age Internationally Adopted Post-institutionalized Children. The Post (The parent network for the post-institutionalized child). 2000.

Guindis, B. Sindrome de estrés post-traumático en menores adoptados internacionalmente. AFAAN – Asociación de familiares adoptantes de Andalucia. 2000.

Hawk, B.; McCall, R. Behaviour problems of post-institutionalized international adoptees. National Institute of Health Public Access. 2010.

Hernández Muela, S.; Mulas, F.; Téllez de Meneses, M. y Roselló, B. Niños adoptados: factores de riesgo y problemática neuropsicológica. Revista de Neurologia. 2003.

Juffer, F., Rosenboom, L. G., Hoksbergen, R. A. C., Riksen-Walraven, J. M. A., & Kohnstamm,G. A. Attachment and intervention in adoptive families with and without Centre d’Estimulació Sensorial, Motriu i Cognitva biological children. Development of interaction and attachment: Traditional and nontraditional approaches (pp.93-108). Amsterdam/Oxford: North-Holland. (1997).

Kertes, D.; Gunnar, M.; Madsen, N.; Long, J. Early deprivation and home basal cortisol levels: a study of internationally adopted children. Development and Psychopathology. 2008.

Loman, M.; Wiik, K.; Frenn, K.; Pollak, S.; Gunnar, M. Postinstituionalized children’s development: growth, cognitive, and language outcomes. Development Behaviour Pediatrics. 2009.

Nelson, Ch.; Furtado, E.; Fox, N; Zeanah, Ch. Los años sensibles. Mente y cerebro. 2011. Pace, C.S.; Zavattini, G.C. Adoption and attachment theory. The attachment models of adoptive mothers and the revision of attachment patterns of their late-adopted children. Child: care, health and development. 2010.

Peadon, E.; Elliott, E. Distinguishing between attention-deficit hyperactivity and fetal alcohol spectrum disorders in children: clinical guidelines. Neuropsychiatric disease and treatment. 2010.

Pistoia, M.; Abad Mas, L.; Etchepareborda, M.C. Abordaje psicopedagógico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad con el modelo de entrenamiento de las funciones ejecutivas. Revista de Neurologia. 2004.

Richaud, M.C. Tecnica, el ambiente social y el desarrollo cerebral. Centro interdisciplinario de investigaciones en psicología matemática y experimental. Consejo Nacional de investigaciones Cientificas y Técnicas. Rosas Mundaca, M.; Gallardo Rayo, I.; Angulo Diaz, P. Factores que influyen en el apego y la adaptación de los niños adoptados. Revista de Psicologia. 2000.

Schore, A. Attachment, affect regulation, and the developing right brain: linking developmental neuroscience to pediatrics. Pediatrics in review. 2005.

Tirapu Ustárroz, J.; Muñoz Céspedes, J.M.; Pelegrin Valero, C.; Albéniz Ferreras, A. Propuesta de un protocolo para la evaluación de las funciones ejecutivas. Revista de
Neurologia. 2005.

Tirapu-Ustárroz, J.; Muñoz-Céspedes, J.M.; Pelegrín-Valero, C. Funciones ejecutivas: necesidad de una integración conceptual. Revista de Neurologia. 2002.

Van der Vegt, E.; Van der Ende, J.; Kirschbaum, C.; Verhulst, F.; Tiemeier, H. Early neglect and abuse predict diurnal cortisol patterns in adults. A study of international adoptees. Psychoneuroendocrinology. 2009.

Wismer Fries, A.; Shirtcliff, E.; Pollak, S. Neuroendocrine dysregulation following early social deprivation in children. Deveolpment Psychobiology. whois . 2008.