Cada 8 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Dislexia, una fecha para sensibilizar sobre este trastorno específico del aprendizaje que afecta a miles de personas en todo el mundo. En el CEI València aprovechamos este día para hablar sobre las rutas de lectura implicadas en el proceso lector y cómo su alteración puede generar distintos tipos de dislexia: la dislexia léxica o visual y la dislexia fonológica.
La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que dificulta la lectura y la escritura de manera fluida y precisa. No está relacionada con la inteligencia ni con la falta de esfuerzo, sino con una diferencia en el procesamiento neurológico del lenguaje.
Las personas con dislexia pueden presentar distintos tipos de dificultades en función de qué ruta de lectura se vea afectada.

La ruta léxica (también llamada visual o directa) es la que utilizamos cuando reconocemos una palabra de un solo vistazo, sin necesidad de leerla letra a letra.
Esta vía nos permite leer palabras conocidas de forma rápida y automática, accediendo directamente a su significado.
Función: reconocer palabras familiares globalmente.
Depende de: la memoria visual de palabras (nuestro “diccionario visual” interno).
Es esencial para:
Palabras frecuentes: casa, coche, mesa.
Palabras con ortografía irregular: huevo, quiosco, examen.
Una lectura fluida y comprensiva.
Cuando esta vía se ve alterada, hablamos de dislexia léxica o visual.
Las personas que la presentan suelen leer de forma silábica y lenta, incluso palabras muy conocidas, y tienen dificultades con la ortografía irregular.
Dificultades típicas:
Lectura silábica o muy pausada.
Errores de regularización (huvo por huevo).
Confusión entre palabras parecidas (pato/palo, casa/caza).
Ortografía deficiente: omisión, sustitución o inversión de letras.
Dependencia excesiva de la lectura “por sonidos”.
Exposición visual repetida
Lecturas repetidas de textos cortos.
Tarjetas de palabras (palabra + imagen + frase).
Entrenamiento de la memoria ortográfica
Dictados visuales: mostrar la palabra unos segundos y pedir que la escriban.
“Caza de palabras”: buscar un término concreto dentro de un texto.
Lectura global y comprensión
Apoyar la palabra escrita con imágenes o pictogramas.
Juegos de memoria (parejas palabra-imagen).
La ruta subléxica o fonológica convierte letras en sonidos. Es la vía que usamos para leer palabras nuevas o inventadas aplicando las reglas de conversión grafema-fonema (letra-sonido).
Función: transformar letras en sonidos.
Clave: fundamental para aprender a leer y escribir correctamente.
Es útil para:
Palabras desconocidas o inventadas (fotino).
Idiomas “transparentes” como el español.
Cuando esta ruta se ve afectada, hablamos de dislexia fonológica o indirecta.
En este caso, la persona no puede leer palabras nuevas sonándolas y depende de reconocerlas visualmente.
Dificultades típicas:
Incapacidad para “sonar” letras o leer pseudopalabras.
Lectura incorrecta de palabras desconocidas (gratul, pilor).
Sustitución o eliminación de sílabas parecidas (ploma → plano).
Problemas en escritura fonética (omisiones o sustituciones).
Lectura más lenta en textos con palabras poco frecuentes.
Conciencia fonológica
Segmentar palabras en sílabas y fonemas.
Trabajar rimas y aliteraciones.
Manipular sonidos (añadir, quitar o cambiar fonemas).
Relación grafema-fonema
Practicar sonidos de letras con juegos o canciones.
Juegos de “sonido inicial” (¿qué palabra empieza con /m/?).
Lectura de pseudopalabras.
Lectura silábica
Uso de familias silábicas (ma-me-mi-mo-mu).
Construcción de palabras con sílabas móviles.
Escritura guiada
Dictados cortos de sílabas o pseudopalabras.
“Escuchar y escribir” sonidos aislados.
La lectura implica dos rutas complementarias: la léxica (visual) y la fonológica (auditiva) y ambas son necesarias para una lectura eficiente y comprensiva.
A través del trabajo desde neuropsicología podemos identificar cuál de ellas presenta más dificultades permitiéndonos diseñar estrategias específicas para cada alumno o alumna, fomentando así un aprendizaje más inclusivo y personalizado.
Desde el CEI València queremos recordar que la dislexia no define la capacidad ni el potencial de una persona. Con la comprensión adecuada, el acompañamiento profesional y las estrategias correcta, todas las personas pueden aprender a leer y escribir con éxito.

