La metacognición es la capacidad para saber sobre nuestros propios procesos cognitivos y, además, permite controlar la propia cognición y ayudar al desarrollo de las tareas y al aprendizaje. Sus dos componentes principales son:
EL CONOCIMIENTO (saber qué):
LA AUTORREGULACIÓN (saber cómo):

Desde la educación, la metacognición es especialmente importante ya que permite al alumno valorar sus propios pensamientos y posibilita reconocer, orientar y mejorar su propio proceso de aprendizaje. Los/as estudiantes con una buena autorregulación y buenas estrategias metacognitivas son aquellos que:
CREACIÓN DE PALABRAS CLAVE
Se trata de generar unas palabras clave que resuman un tema determinado que están estudiando. La creación de palabras clave es una forma interesante de reforzar la conciencia del propio conocimiento. Esto permite gestionar mejor el tiempo de estudio y dedicar más esfuerzo a las materias que resulten más complejas.
PENSANDO EN VOZ ALTA
Esta actividad se hace por parejas. Uno resuelve la tarea explicando en voz alta sus pensamientos y sentimientos durante el desarrollo de la misma, mientras que el/la compañero/a va anotando todo lo que escucha, reflexionando e identificando posibles errores.
ANTES PENSABA, AHORA PIENSO
Esta se utiliza para ayudar a reflexionar sobre cómo su pensamiento sobre un tema o cuestión ha cambiado a lo largo del tiempo. Además de desarrollar las habilidades de razonamiento, esta rutina también desarrolla sus habilidades metacognitivas. Puede utilizarse después de leer información novedosa, ver una película, escuchar una conferencia, un debate en el aula o al finalizar una unidad didáctica. Se les pide que reflexionen, lo escriban y, luego, compartan las ideas, y expliquen sus cambios de pensamiento.
DIARIO DE APRENDIZAJE
Un instrumento muy útil es el portafolio, un dossier que recoge de forma sistemática y organizada los trabajos durante una unidad didáctica o un curso académico. Esto promueve el desarrollo de la reflexión, el análisis crítico o la autoevaluación, lo cual impulsa el desarrollo metacognitivo. En el contexto de matemáticas, por ejemplo, podría detallar cómo trabajaron para comprender un problema, cómo intentaron resolverlo, cómo cambiaron el esquema que estaban usando inicialmente y cómo, finalmente, llegaron a la solución y la comprobaron.
APRENDIENDO A APRENDER
Hacer preguntas en casa también ayudará a los/as niños/as a comenzar a usar estrategias metacognitivas en sus tareas escolares. Para muchos/as niños/as, especialmente aquellos/as con diferencias de aprendizaje, esto puede ser más difícil de lo que parece. Si tu hijo/a tiene dificultades para leer un texto largo, hazle preguntas que le ayuden a usar sus habilidades metacognitivas para intentar un enfoque diferente.
DATE UN RESPIRO
Podemos fomentar descansos durante el estudio para reflexionar sobre el propio aprendizaje. La meditación parece mejorar también la metacognición. Sin olvidar el para, piensa y actúa, esencia del buen funcionamiento ejecutivo, que podemos y debemos promover en cualquier etapa educativa. Para que los/as estudiantes puedan utilizar de forma adecuada estas estrategias necesitan tiempo para practicarlas, un feedback adecuado y la interiorización de las estrategias para que lleguen a automatizarse, sin olvidarnos de la motivación.
Cuanto más pueda el/la niño/a entender su proceso de aprendizaje, más fácil será para él/ella descubrir qué estrategias y apoyos le funcionan mejor.

