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Claves para cuidar las rutinas y el bienestar familiar


¡Parece que fue ayer cuando despedíamos el verano y preparábamos todo para volver al cole! Septiembre fue nuestro mes de adaptación: recuperar horarios, organizar las mañanas y acostumbrarnos de nuevo a las responsabilidades.

Ahora, con casi dos meses de curso a nuestras espaldas, puede que tengamos las rutinas más organizadas, pero el día a día sigue planteando desafíos. Bajan las temperaturas, los días se acortan, llega el cambio de hora y empezamos a pensar en Halloween… ¡y, casi sin darnos cuenta, en la Navidad! Pero, mientras tanto, el cole continúa: los deberes, los exámenes y las actividades siguen formando parte de nuestra semana.

rutinas en familia

¿Y si la clave no fuera llegar a todo, sino encontrar una manera de organizarnos que nos ayude a todos?

Desde la terapia ocupacional, sabemos que las rutinas nos ayudan a anticipar lo que va a suceder, organizar nuestras actividades y participar en el día a día. Pero también pueden convertirse en una oportunidad para compartir tiempo, fomentar la autonomía y cuidar del bienestar de toda la familia. Por eso, os traemos algunas ideas que pueden ayudar a que la semana transcurra con más calma y conexión.

1. Las rutinas: ¡mejor si las hacemos juntos!

Preparar la mochila, elegir la ropa para el día siguiente u organizar la merienda son tareas que muchas veces intentamos resolver rápidamente para que todo esté listo. Sin embargo, ¿qué pasaría si invitáramos a nuestros pequeños a participar?

Podemos preparar juntos la mochila, elegir la ropa o dejar lista la merienda. Según su edad y sus habilidades, podrán colaborar de diferentes maneras, mientras los acompañamos y les ayudamos a desarrollar progresivamente su autonomía.

Además de anticipar lo que sucederá al día siguiente, estas pequeñas actividades nos permiten compartir tiempo, conversar y disfrutar de momentos cotidianos. Lo que hoy hacemos juntos puede convertirse, poco a poco, en una oportunidad para que mañana participen de forma más autónoma.

Las rutinas no sólo organizan el día: también nos ofrecen oportunidades para aprender, colaborar y conectar.

2. El juego también es parte de la rutina

Entre el colegio, los deberes y las tareas de casa, a veces parece que no quedan horas para disfrutar. Sin embargo, el juego es fundamental para el desarrollo infantil y una oportunidad maravillosa para fortalecer el vínculo familiar.

Podemos intentar reservar unos 20 o 30 minutos al día para compartir una actividad agradable: jugar, dibujar, bailar, leer o inventar algo juntos. No hace falta preparar nada extraordinario; lo importante es encontrar un momento en el que podamos estar presentes y disfrutar sin que todo tenga que convertirse en una actividad con objetivos.

El juego no tiene que ser un premio por terminar los deberes: es una necesidad y vale la pena intentar darle un espacio propio en nuestras rutinas.

3. ¿Y sí nos regulamos juntos?

Después de una jornada de colegio, trabajo y responsabilidades, tanto los niños como los adultos podemos necesitar un momento para recuperar la calma. Y aquí viene algo importante: ¡no siempre necesitamos hacerlo por separado!

La co-regulación ocurre cuando, a través del acompañamiento y la relación con otra persona, encontramos apoyo para gestionar nuestro estado emocional y recuperar el equilibrio. Por eso, podemos buscar actividades que nos ayuden a regularnos mientras compartimos un momento agradable.

¿A ambos os gusta una canción? ¡Ponedla y bailad juntos! ¿Disfrutáis de los masajes? Podéis dedicar unos minutos a un masaje suave, siempre respetando las preferencias de vuestro pequeño. ¿Necesitáis un poco de movimiento después del trabajo y el colegio? ¡Salid a dar una vuelta en bici, ese puede ser vuestro momento de conexión!

También podéis probar con unos estiramientos de yoga, ejercicios de respiración o una merienda divertida, con cortadores de formas divertidas para la fruta o el sándwich; siempre tendremos en cuenta las preferencias y la sensibilidad de cada niño.

No se trata de conseguir que el pequeño se calme a toda costa, sino de ofrecerle una experiencia compartida en la que ambos podáis encontrar bienestar.

¡Vale la pena intentarlo! Porque cuidar de nuestros hijos también puede ser una oportunidad para encontrar maneras de cuidarnos junto a ellos.

autonomia infantil

De misión imposible a una rutina que nos cuide

Con el cambio de estación, los nuevos horarios y las celebraciones que se acercan, podemos aprovechar para introducir pequeños cambios en casa que nos ayuden a disfrutar, aprender y organizarnos.

La clave: No necesitamos llegar a todo ni hacerlo perfectamente. A veces, preparar las cosas juntos, compartir una canción o reservar un momento para jugar puede marcar una gran diferencia.

Porque las rutinas no están únicamente para cumplir con nuestras responsabilidades: también pueden ayudarnos a fomentar la autonomía, favorecer la co-regulación y disfrutar del tiempo en familia. Podéis intentar un cambio a la semana y ya estáis haciendo algo importante.

¿Necesitáis ayuda para organizar vuestras rutinas?

En CEI Valencia estaremos encantados de acompañaros en la búsqueda de estrategias adaptadas a las necesidades sensoriales o emocionales de vuestro pequeño y de toda la familia.

¡Hagamos de nuestras rutinas una oportunidad para cuidarnos, crecer y disfrutar juntos!

Daniela Tapia Rojas
Terapeuta Ocupacional en CEI València